15.9.09

Protagonistas vs. Mujeres reales

Es real que muchas veces las mujeres nos hacemos la película. Pensamos que todo va a pasar tal cual en un cuento de hadas, pero cuando esto no pasa tenemos el tupé de sorprendernos. Claro que la culpa no es del chancho si no del que le da de comer, es decir, la culpa es de las películas romanticonas que nos meten la idea del bendito happy end en la cabeza.

Típica. La historia comienza con una desdichada protagonista que fue abandonada por su novio, historia con la que cualquiera se puede sentir identificada. Frente a esta crisis, busca un cambio radical en su vida.

Su primera reacción es encerrarse en el baño con la tijera y machacarse el pelo. Ojo, esto pasa en las mejores familias. Las mujeres, cada vez que atravesamos alguna crisis, terminamos martirizando a la pobre melena, pero lo peeeooorrrr es que a ellas les queda divino!!! En cambio nosotras salimos llorando de la peluquería, abrazadas a los pocos mechones de pelo que pudimos rescatar del escobillón. Sin embargo, sus amigas la terminan convenciendo para que salga y en un abrir y cerrar de ojos conoce a alguien que al principio cree odiar, pero es oooooobvio que van a terminar juntos, o se muda un nuevo vecino que se parte en ocho o empieza un curso de corte y confección y encuentra a su príncipe azul…buen...quizás no justo en ese curso, pero en el que dan en ese mismo piso me la juego que si. Mientras que nosotras tardamos meses en volver a salir y esa noche terminamos solas, sentadas con un trago en la mano, rodeadas de parejas que se declaran amor eterno.

La balanza claramente no está en equilibrio.

Como la protagonista no está preparada para volver a enamorarse de ese bombonazo que le da hasta lo que no tiene y que es más bueno que Lassie, emprende un viaje para “cambiar de aire”, para dejar el pasado atrás. Un bolso de mano, ahorros de tres días de trabajo, saca el boleto y se va. Para ese mismo viaje nosotras debemos sacar turno con la depiladora, tampoco es cuestión de irse así nomás. Cancelamos la clase de pilates, yoga, natación, aerobox, ritmos latinos y pintura. Cambiamos el turno con la ginecóloga, el dermatólogo y el podólogo. Y la catástrofe final: debemos reubicarnos en la agenda de nuestra terapeuta, cuya sesión esperábamos ansiosamente desde la última cita, hace 24 hs!!

Finalmente la protagonista decide regresar y el orden se restablece. El pelo le creció y lo tiene más lindo que nunca, se independiza laboralmente sin buscarlo y Lassie la sigue esperando, perdidamente enamorado.

Y sí, esas cosas sólo pasan en las películas, pero ¿Qué sería de nuestras fantasías amorosas sin ellas?

4 comentarios:

Solita mi alma dijo...

Muy bueno carli!!!!!!!! la verdad creo q todas nos sentimos identificadas!!!! Felicitaciones por el blog! te quiero amiga!

Marisol dijo...

Querida Charlotte: Mientras lo leia, podía ver a cualquiera de nosotras contando esa historia.
Que bueno que escribas acerca de esas cosas que
sentimos y a veces nos cuesta expresar, aunque sea eso minimo que a una mujer le puede cambiar su dia de la felicidad eteeeeerna a la fatalidad!!!jeje Lamentablemente no podemos ser las heroínas de películas...pero me conformo con saber que al menos tengo a mi lassie! =)
Muy bueno tu blog!!!.
Espero ansiosa una nueva entrada.
Besos
Sol

yusmary dijo...

hola, conoci tu blog a travès de chicas emprendedoras, en cuanto lei tu historia quise conocer el blog y acà estoy, me ha encantado, sobre todo este post, es la pura realidad.Algo asi me planteaba pero tambien con las telenovelas, por seo me animo a escribirte que bueno que hayas tenido la iniciativa con este tu blog, mil felicidades y exitos!!!

Desde Venezuela, Yusmary

Carla Grossi dijo...

Hola Yusmary!
Muchas gracias por escribirme y me alegro muchísimo que te haya gustado el blog.
Espero que este nuevo año te sigas entreteniendo con los textos!

Saludos desde la calurosa Argentina!!