8.2.11

El que espera desespera

“Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte” entona en una de sus más acertadas canciones Andrés Calamaro.

Y es que toda espera, por más pacientes que seamos, siempre nos altera más de la cuenta.

Paradas en la vereda de enfrente de una frase india que asegura: “todo llega en su momento justo, ni antes, ni después”; no sólo queremos, sino exigimos todo ahora, yaaaa!!

¿Situaciones que ejemplifican la tortura de la espera?

*El resultado de una prueba de embarazo: sin duda los minutos necesarios que debemos aguardar para ver las famosas rayitas, son los más largos de nuestras vidas. Sentadas inmóviles sobre la tapa del inodoro, leemos una y otra vez el instructivo que en ese momento parece escrito en chino mandarin!!

*El resultado de una entrevista laboral: salimos de la reunión confiadísimas que seremos elegidas. A los días de no recibir noticias, nos convencemos que seguramente están realizando más entrevistas “por compromiso”. A la semana, nos cuestionamos la elección del vestuario, el vocabulario utilizado, nuestra forma de ver, sentir, respirar. Al mes, chequeamos si la búsqueda sigue online y por las dudas, volvemos a mandar el CV.

*El resultado de una dieta: dispuestas a seguir estrictamente el régimen y el gimnasio, nos anotamos y abonamos las sumas correspondientes. Queremos que nuestras parejas, amigos y familiares noten cambios cuando volvemos de la primer consulta o a lo sumo, al día siguiente! Como no sucede, a más tardar en 20 días, damos por finalizado el emprendimiento.

*El llamado de EL: de todas las esperas, por voto unánime, es la peor!! Nos volvemos celu-dependientes. Evitamos lugares donde no tenemos señal (aunque sea en nuestra propia casa); chequeamos el correo de voz 2 a 3 veces por minuto. Con el correr de los días, nos preguntamos si le dimos bien el número. Se está haciendo rogar, pensamos... Nos mentimos creyendo que pudo haber perdido nuestro contacto y avanzamos nosotras. Cadena perpetua, caso cerrado.

Esperar no es una acción que pueda llevar a cabo cualquier persona. La paciencia es una virtud en vías de extinción y a pesar de la agonía generada por tanta expectativa, la experiencia nos sigue demostrando que lo mejor llega en el momento menos esperado!

1 comentarios:

Mariana Correa dijo...

amo ese tema de calamaro!!!! es facil decirlo, pero esperar es muuuuuyyyyy dificil!!!!